jueves 19 de noviembre de 2009

Penalistas, humanistas.

Esto que ahora diré no necesariamente aplicaría en todos los casos, pero tras haber escuchando en diversas ocasiones los posicionamientos públicos de Juan Velázquez sobre cuestiones del derecho penal y penitenciario mexicano, he llegado a pensar que en la médula de todo abogado defensor, subyace, en muchos casos sin ser descubierta, una marcada tendencia al humanismo.
Y sin duda, es a partir de esa exaltación del individuo y de los valores que lo enaltecen de donde se han desglosado siempre los mejores argumentos de defensa de las libertades humanas.
¡Hasta la próxima!

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